Se trata del doctor Luis Ibarra, docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Es uno de los siete argentinos elegidos para especializarse en centros oncológicos del exterior. En qué consiste el trabajo que está realizando.

El doctor Luis Ibarra, un investigador de Conicet y docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto, es uno de los siete argentinos seleccionados para especializarse en centros oncológicos del exterior. En su caso, viajará en septiembre y permanecerá durante 4 meses en el Istituto di Endocrinología e Oncología Sperimentale “G. Salvatore”, en Nápoles, Italia, para el estudio de compuestos terapéuticos a base de nanopartículas de plásticos especiales y aptámeros (anticuerpos químicos) con funciones de reconocimiento para su aplicación en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama triple negativo, mediante el uso de terapia fotodinámica.

La capacitación en el extranjero será posible gracias al subsidio Jorge Oster, impulsado por la Fundación Bunge y Born.

En diálogo con el matutino Puntal, Ibarra destacó la posibilidad y dijo que tiene grandes expectativas con los resultados que se puedan conseguir en el intercambio.

“Es una sorpresa y un honor el poder viajar. Los investigadores sabemos que nuestro trabajo implica estudiar y perfeccionarnos siempre, aprendiendo nuevas tecnologías y capacitándonos en el exterior con grupos de trabajo que realizan tareas similares”, expresó.

-¿Qué es lo que va a realizar durante su estadía en Italia?

-Nosotros en Río Cuarto estamos trabajando en tratamientos para distintos tipos de cáncer a partir de nuevos compuestos terapéuticos que desarrollamos en el Laboratorio de Química de la Universidad. Son nanopartículas de unos plásticos especiales que tienen actividad en terapia fotodinámica, que es una terapia para tratar tumores de diferentes orígenes. La idea del proyecto en Italia es hacer esta terapia de manera más selectiva para las células tumorales de cáncer de mama triple negativo, un tipo de tumor muy agresivo y difícil de erradicar. Pretendemos unir esas nanopartículas con los aptámeros que desarrollan en Italia para combinar ambas terapéuticas. Esto está en una etapa experimental de ciencia básica. Además, estamos realizando otros estudios preclínicos para poder llevar nuestro producto a un desarrollo farmacológico.

-Siempre que se habla de trabajos que buscan la cura del cáncer se genera una gran expectativa en la sociedad…

-Sí, sin dudas es así. Hay un gran interés social sobre el tema. En Argentina existen muchos grupos de investigación que estudian nuevos tratamientos que puedan ser superadores a los tratamientos convencionales que ya se encuentran en la etapa clínica o bien que puedan potenciarlos. Este es un camino que lleva varios años de desarrollo. Nosotros, con estos nuevos materiales, hemos tenido que ir superando muchos obstáculos.

-¿Cómo ha sido su carrera?

-Soy docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto e investigador del Conicet. Me gradué como médico veterinario. Luego, realicé un doctorado en Ciencia y Tecnología en la misma Universidad. Desde el momento en el que estuve como ayudante de investigación, siendo un alumno, me interesé por la temática del cáncer. En Río Cuarto hay un único grupo dentro de la Universidad que se dedica a esta terapia experimental y fotodinámica y está liderado por la doctora Rivarola. En dicho grupo inicié mi carrera de investigador. Me dedico a desarrollar y evaluar potenciales compuestos antitumorales para que en un futuro puedan tener salida a nivel comercial.