Walter Grahovac, ministro de Educación, señaló que el retorno de la presencialidad dependerá de los parámetros sanitarios. No descartó la posibilidad de extender la virtualidad e indicó que se estudiará la manera de recuperar clases más adelante.

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Después de sostener la presencialidad escolar como un objetivo fundamental durante este año, finalmente el gobierno de Córdoba debió enviar otra vez a los chicos a sus hogares ante el crecimiento de casos y la ocupación de camas.

La medida es, por ahora, por dos semanas. Pero el ministro de Educación, Walter Grahovac, aclaró que ese es el piso y que, si no baja el número de contagios o las internaciones, probablemente deba extenderse el período de virtualidad.

Pero, además, puntualizó que durante este tiempo las autoridades educativas irán analizando la posibilidad de recuperar más adelante las clases perdidas ahora por efecto de la segunda ola.

Grahovac aseguró que no es contradictoria la decisión de suspender la presencialidad con la postura anterior del gobierno provincial, que venía sosteniendo que las escuelas no son un ámbito epidemiológicamente peligroso y que, por lo tanto, la actividad podía sostenerse.

El ministro habló con el programa Mensaje Directo que se emite por Quatro TV.

– ¿Por qué se decidió finalmente volver a la virtualidad?

– Porque el virus viaja con las personas y una de las cosas que habíamos advertido es que para nosotros la presencialidad tiene una enorme importancia en la educación obligatoria y mientras más chicos en edad sean, mayor aún es esa importancia porque niñas y niños tienen menos capacidad de autoaprendizaje, más allá del resto de las desigualdades, que también existen, de acceso a los medios digitales, a la conectividad, de disponer de medios de equipamiento. ¿Qué ha ocurrido? La otra variable que consideramos es la ocupación de camas. Córdoba hoy supera el 80 por ciento de ocupación de camas. Esto nos pone en una situación de riesgo porque es muy veloz la propagación del virus. Por eso, hasta tanto tengamos vacunas e inmunidad en una amplia cantidad de habitantes del país y de Córdoba, la única medida que queda para frenar la circulación del virus es no circular, disminuir el contacto entre las personas. Porque llegamos a ese 80 por ciento de las camas, que había advertido el ministro de Salud que al llegar a ese punto se iban a restringir actividades, es que decidimos con el gabinete suspender por 14 días, ver la efectividad de esta medida para disminuir no sólo la cantidad de contagiados sino la ocupación de camas. Pero obviamente nuestra intención es, pasados estos 14 días, analizar y evaluar la posibilidad de recuperar clases.

– ¿No es contradictorio con la posición anterior, cuando el gobierno de la provincia sostenía que las aulas y la presencialidad no son una instancia que genere contagios?

– No, para nada, al contrario, lo reafirmo y está más que demostrado que las aulas no contagian. Lo que contagia es la circulación de personas, es el movimiento. En realidad el problema nuestro es la periescuela y allí se trata de disminuir ahora con mucha fuerza estos 14 días para recuperar capacidad de volver a activar todo tipo de actividad, no sólo la educativa, sino la laboral, la comercial, ampliar esos niveles que necesita tanto la población. Por eso no es contradictorio. Esta no es una medida educativa. Es una medida sanitaria. Nosotros estamos convencidos de que la presencialidad es necesaria, que en la escuelas nuestros equipos docentes cuidan siempre a los chicos, que se cumplen los protocolos, que hay muy bajo nivel de contagiosidad dentro de la escuela. Otro factor importante es que cuando hubo riesgos, sospechas, se activaron las burbujas y se fueron suspendiendo actividades de a pequeños grupos mientras el resto seguía. Esta es una situación distinta, que es que si nos seguimos moviendo, circulando, que es como el virus se contagia, podemos saturar el sistema de salud y si está saturado no vamos a poder atender a las personas para salvar la vida de muchos cordobeses. Ese es el único motivo.

– ¿Está definido que son 14 días o se podría extender de acuerdo a cómo se vaya comportando el sistema sanitario?

– Tal cual. Vamos a analizar. Espero que la población entienda que este esfuerzo lo debemos hacer todos porque, en realidad, el Estado a través de sus distintos organismos puede controlar, tratar de suspender actividades para que se disminuya la circulación, pero en el fondo son los gestos y actitudes de cada persona y cada grupo familiar de cuidarse o no lo que realmente importa. Si este esfuerzo da resultado, probablemente concluidos los 14 días podamos retomar las actividades. Si este esfuerzo no es respetado, no nos cuidamos, probablemente se tenga que prolongar. También en este tiempo hemos ensayado y da resultado analizar localidad por localidad dentro de la provincia. Nosotros no tomamos decisiones por unidades geográficas regionales o departamentales. Las tomamos localidad por localidad. Puede que en alguna oportunidad algún departamento tenga varias localidades con actividad presencial o suspendida pero no la totalidad por las características de Córdoba. El parámetro que fijó la Nación, que es por distrito, partido o departamento, no nos sirve a los cordobeses. Así que vamos a seguir aplicando nuestro criterio a partir del 18 de junio.

– ¿Tuvieron tiempo de prepararse las escuelas, teniendo en cuenta que el anuncio se hizo el viernes y el lunes ya los chicos debieron volver a la virtualidad? ¿Esta semana será de adaptación?

– No, las escuelas ya estaban preparadas a través de nuestros supervisores y equipos directivos. Permanentemente hemos transmitido el mensaje de que vivimos en un momento de incertidumbre muy grande, de variables que no manejamos ni los docentes ni las familias, ni nosotros como autoridades, que es el alto nivel de contagiosidad y la ocupación de camas. En todo caso, señalamos que cuando esto ocurriera podía volverse a una situación más restrictiva de la actividad. Así que en general todos conocemos eso. Creo que lo sabe toda la sociedad y, en ese sentido, las escuelas tuvieron toda la experiencia en 2020. Creo que este contacto con los chicos ha servido y sirve muchísimo particularmente en la educación obligatoria, así que entiendo que no es un obstáculo. Lo hicimos todo el año pasado y manteníamos alguna actividad de tipo remoto todos los días porque mientras algunos estaban en clases, otros seguían en sus casas.