Algunos de los eslabones de la cadena alertan que en los próximos días podría haber desabastecimiento por el impacto del cese en la comercialización dispuesto por las entidades del campo. Los precios alejaron los cortes de los consumidores.

  Desde Enero de 2017 a la fecha los haberes reales de los argentinos tuvieron un retroceso del 19% y el consumo de cortes vacunos cayó en un 23%.

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   El alza en el precio de la carne vacuna en el último año es un dato duro, sin demasiado margen para la opinión. Sin embargo, a partir de allí, el porqué de la fuerte alza y qué hacer para intentar contenerla sin ocasionar daños mayores es parte de lo que se debate por estas horas entre integrantes de la cadena de la carne bovina y el gobierno nacional, en particular luego de que el ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, firmara la resolución, impulsada desde el Ministerio de Desarrollo Productivo, para cerrar por 30 días las ventas al exterior de cortes vacunos. Esa medida, a su vez, desató un paro en la comercialización de hacienda que terminará este viernes, pero cuyos efectos durarían al menos hasta mediados de la próxima semana e incluso con la posibilidad de generar alguna dificultad en el abastecimiento a partir del lunes. Algunos creen que puede ser antes.

De hecho, ayer matarifes alertaron que puede haber faltantes de cortes de carne de no solucionarse el cese de comercialización dispuesto para protestar contra el cierre de exportaciones.

A partir del martes próximo “habrá problemas de abastecimiento y suba de precios si el conflicto no se resuelve entre miércoles y jueves”, dijo Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), mientras sigue sin entrar hacienda al Mercado de Liniers.

La entidad envió una nota al resto de los miembros de la Mesa de las Carnes, de la que forma parte, llamando al diálogo y a la reflexión para que “no falte la carne en la mesa de los argentinos”.

La entidad dijo estar “haciendo un esfuerzo muy grande para cubrir el abastecimiento en estas fechas, pero según nuestro relevamiento se empezarán a ver los mostradores vacíos a partir de la semana que viene, porque no habrá mercadería que ofrecer”.

“Hay millones de argentinos con necesidades y desde nuestra actividad no queremos que falte esa carne que tanto nos representa y nos convoca a sentarnos a una mesa y compartir”, señaló.

Advirtió que “son días muy difíciles para todos, están en juego miles de puestos de trabajo y necesidades imperiosas que satisfacer, que no nos ganen la mezquindad y la especulación. Volvamos a hacer de este país una Patria grande, donde no falten trabajo ni carne”.

Los precios, la raíz

En un trabajo que el economista de Fada David Miazzo presentó en las últimas Jornadas Granaderas que organiza Fifra, con el acompañamiento del Ipcva, mostró que el valor del asado estaba en sus máximos de los últimos 6 años y en el segundo pico si se toma un período más largo, de 11 años. Sólo a fines de 2015 se ve que el kilo de asado se acercó algo más a los 700 pesos, siempre a precios de abril de este año.

En términos comparativos, el kilo de asado no sólo subió en el último año más que el dólar, como fue una reseña reiterada en los últimos días, sino que tomando una ventana temporal de 5 años, también muestra un máximo de diferencia contra el precio de un competidor directo como es el pollo. En este caso,Miazzo explicó que actualmente con un kilo de asado se compran 3,6 kilos de pollo, el mismo valor que en el segundo trimestre de 2017. Antes de la pandemia se compraban entre 2,4 y 3 kilos.

Por último, un dato no menor que mostró el economista de Fada estuvo orientado a la relación que existió entre la variación en el consumo de carne vacuna y la evolución de los salarios, en dos curvas con una similitud muy fuerte que partieron de enero de 2017 y finalizan ahora con un retroceso del 19% en los haberes reales y del 23% en el consumo de cortes vacunos.

“El que no aporta no exporta”

En una de las reuniones previas que hubo entre sectores privados de la cadena de la carne y funcionarios del gobierno nacional, uno de los empresarios sintetizó lo que imaginaba hacia adelante: “El que no aporta no exporta”, se escuchó. Uno de los funcionarios presentes trató de relativizar esa lectura y dijo que en realidad no sería “tan así”. “Al final está claro quién tenía razón. Y además, ni el programa de precios bajos fue suficiente para que no corten las exportaciones, como siempre prometieron”, dijo un referente de la cadena que estuvo en ese intercambio.

La preocupación de los frigoríficos del centro del país

No fueron los que se sentaron a la mesa a discutir o negociar con el Gobierno en los días previos a la toma de decisiones que surgieron del Ministerio de Desarrollo Productivo y que se rubricaron desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Pero los frigoríficos del centro del país nucleados en Fifra no ocultaron su profundo malestar una vez conocida la noticia del cierre de exportaciones por 30 días.

“Con suma preocupación somos espectadores del anuncio realizado por el Presidente de la Nación a un sector de la Industria Frigorífica que implicaría la limitación de exportaciones durante 30 días”, señalaron.

“Desde Fifra consideramos que una decisión de tal carácter, anunciada de manera intempestiva, a una semana de haber anunciado un programa de precios y a días del inicio de un sistema de Declaraciones Juradas de Exportación, es absolutamente extemporánea”, agregaron desde esa Federación.

Y sumaron: “Los efectos negativos del cese de exportaciones o ‘limitaciones’ son por todos conocidos, ocurrieron a partir del cese declarado por Néstor Kirchner en 2006 y lo siguieron una serie de medidas intervencionistas que tuvieron el mérito de lograr la liquidación de un stock ganadero equivalente al de Uruguay (12 millones de cabezas) que transcurrida una década no se recuperó, cierre de frigoríficos, pérdidas de empleo, de confianza en los compradores internacionales y el precio de la carne más cara para los consumidores argentinos en 2011”.

Y finalizaron: “Es absolutamente intempestiva la decisión porque todos los actores tienen prevista su producción y asumidos compromisos”.

Fuente: Puntal