En el acto hubo dos presencias vinculadas al sector: Elbio Laucirica, el titular de Coninagro, y José Martins, vocero del Consejo Agroindustrial Argentino. Carne, retenciones, impuestos y ambiente, en la agenda del agro para la primera reunión.

  Las ausencias estuvieron del lado de las otras tres entidades del campo que integran junto con Coninagro la Mesa de Enlace: los presidentes de CRA, Jorge Chemes; de Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, y de Federación Agraria, Carlos Achettoni.

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El flamante ministro de Agricultura y Ganadería de la Nación, Julián Domínguez, que vuelve al despacho principal del edificio de Paseo Colón después de 10 años, tenía en la platea a dos dirigentes sectoriales de relevancia en el concierto nacional: Elbio Laucirica, titular de Coninagro, y José Martins, vocero y coordinador del Consejo Agroindustrial Argentino, además de presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Las ausencias estuvieron del lado de las otras tres entidades del campo que integran junto con Coninagro la Mesa de Enlace: los presidentes de CRA, Jorge Chemes; de Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, y de Federación Agraria, Carlos Achettoni. Todos habían dialogado telefónicamente con Domínguez el domingo a la noche, en un primer contacto informal con el nuevo ministro, quien los invitó a la asunción. Pero estos tres últimos interpusieron una serie de razones vinculadas a la agenda y a motivos personales para excusarse.

En realidad, ninguno tuvo intenciones de participar del evento en Casa Rosada donde el presidente Alberto Fernández les tomó juramento ayer a la tarde a los nuevos funcionarios, con los que intentará revertir el fuerte revés electoral de las Paso, ocurridas hace apenas 9 días. Los dirigentes del agro explican que el primer encuentro con Domínguez pretenden que sea alrededor de una mesa de trabajo para comenzar a discutir los temas pendientes de agenda. Allí por supuesto que aparece la restricción a las exportaciones de carne como el más urgente. Desde mayo, el Gobierno decidió cerrar totalmente los despachos de carne vacuna al exterior -salvo Cuota Hilton y 481- y luego avanzó en una flexibilización parcial que rige hasta el 31 de octubre. El campo pide una primera señal fuerte del ministro para revertir esa situación y permitir exportar en las mismas condiciones vigentes a abril. Al mismo tiempo, recuerdan los dirigentes que está pendiente una serie de medidas de protesta que por ahora se mantienen lejos de un cese en la comercialización, pero que tendrá sí expresiones en asambleas y convocatorias en distintos puntos de la Argentina, con cierre posible en el Obelisco.

La cadena de la carne, que integran desde productores ganaderos, matarifes, feedloteros y frigoríficos, entre otros, insisten en que la medida de cierre no tiene ningún beneficio y por el contrario genera muchos perjuicios a cada eslabón. Y recuerdan que esa experiencia se repitió a partir de 2006 y se extendió hasta que, justamente, Domínguez estuvo al frente de la cartera, con un costo que estiman en 12 millones de cabezas de ganado perdidas por el desincentivo. Una parte había comenzado a recuperarse, pero advierten que la tendencia puede volverse otra vez negativa si no hay un cambio rápido en torno al tema exportaciones. Por eso le reclaman a Domínguez ese primer gesto.

Pero no es el único tema de agenda que tiene en la carpeta el agro. Por supuesto que las retenciones son siempre motivo de debate, por el pedido para que los gobiernos las eliminen por un lado, pero también por el inocultable temor a que se avance en sentido contrario y pueda existir un incremento de los derechos de exportación. El campo quiere poner el tema sobre la mesa y buscar un sendero de reducción, como el que en su momento se comprometió y no cumplió el gobierno de Mauricio Macri. Saben, claro, que no será tarea sencilla en un contexto en el que el debate nacional, y también parte de la disputa política de la útima semana, pasa por el déficit fiscal y la tensión en el mercado cambiario. La agroindustria viene de aportar 23.200 millones de dólares en los primeros 8 meses del año, lo que implica un crecimiento del 74% con respecto al mismo período del año pasado. Nunca el sector había generado tantas divisas.

Eso también está dentro de los argumentos que expone el agro para hacer notar su relevancia dentro de la economía nacional.

Le suma la necesidad de atender un cúmulo de temas vinculados al desarrollo de las más diversas economías regionales que atraviesan todas las zonas productivas del país, dificultades de infraestructura y financiamiento.

La intención, de acuerdo a lo que trascendió, es que Domínguez se encuentre con las entidades la próxima semana, en una reunión de trabajo y una vez que “se instale en su cargo”, explicaron.

No obstante, hay expectativa de si más allá de dialogar, el nuevo ministro tendrá poder de decisión para resolver los temas más inmediatos.

“Esperamos que durante su gestión se pueda avanzar en tantas cuestiones pendientes, que signan la vida diaria de los federados de todo el país. En lo urgente, sin dudas, que se pueda revertir la errada política aplicada en relación con las limitaciones de exportaciones ganaderas, para revertir las graves consecuencias que ésta tiene en los productores más chicos y en las economías regionales”, señalaron desde Federación Agraria Argentina mediante un comunicado difundido ayer.

Y añadieron: “Como entidad seguimos convencidos de la necesidad de avanzar en un plan integral de desarrollo para todo el país, que permita atender las enormes necesidades de los pequeños y medianos productores, en especial de las economías regionales y los agricultores familiares de todo el país, que han sido postergados durante tantos años”.

Y concluyeron : “Por eso esperamos que el ministro Domínguez pueda trabajar para dar respuesta a las necesidades de los productores genuinos, que luchamos en nuestros campos para seguir siéndolo, comprometidos con el desarrollo de nuestro país; que no podemos seguir viendo cómo nos dan la espalda quienes deben planificar las políticas públicas”.

Rotondo: “Tenemos nulas expectativas”

El presidente de Cartez, Javier Rotondo, aseguró que la llegada de Julián Domínguez al Ministerio de Agricultura y Ganadería genera “expectativas nulas”.

En diálogo con Puntal, el dirigente de la entidad regional que integra CRA recordó que “entre 2009 y 2011 -Domínguez- trató de dividir la Mesa de Enlace. Es un gran dilatador de tiempos con más respaldo político en el kirchnerismo duro. Si bien proviene del interior, el conocimiento y margen de acción sobre el sector agropecuario es prácticamente nulo. Tiene visión de estatización de comercio de carne y granos, lo que va en la dirección contraria a lo que piensa el sector agropecuario”, remarcó.

Y también recordó que el actual ministro, en su paso anterior por esa cartera, “fue creador de la Canpo y organizaciones pseudoK sin representatividad de productores rurales reales que impulsaban una política doctrinaria. Creo que hay un panorama poco propenso a poder sentarse a dialogar en serio sobre los problemas reales, como la apertura de exportaciones de carne, la liberación de retenciones, economías regionales y baja de presión tributaria con política de desarrollo”, dijo Rotondo.

Martins: “Lo primero que hay que hacer es solucionar el cierre de exportaciones de carne”

Apenas abandonó la Casa Rosada tras la asunción de Julián Domínguez, el nuevo ministro de Agricultura, José Martins, coordinador del Consejo Agroindustrial Argentino, dejó las impresiones de la nueva etapa a Puntal.

“En primer lugar, nosotros apoyamos fuertemente la institucionalidad, con gran respeto a las normas democráticas. Este ministro tiene una experiencia por haber sido funcionario en otro momento y conoce el tema. Por lo cual se abre una nueva etapa para seguir dialogando y consensuando propuestas y sobre todo tratar de corregir los desvíos que tenemos hoy, como es el tema del cierre de las exportaciones bovinas”, dijo quien además preside la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Y agregó: “Hay una agenda para solucionar temas y luego para construir sobre propuestas, que las hay también”.

¿La prioridad es la carne?

Se lo dijimos al ministro en una charla informal. Si no levantamos el cierre de exportaciones de carne no se genera confianza dentro de la cadena y lo que necesitamos hoy es en primer lugar un profundo respeto de las normas, que sean sostenibles en el tiempo, porque cualquier cambio genera desconfianza, lo que impide la llegada de inversiones. Por eso lo primero es solucionar esto.

¿Cree que el ministro comparte esa idea?

Quiero ser optimista, pero también sé que el ministro forma parte de un Gobierno que es el que fija las políticas. Y más allá de los nombres, nuestra obligación es tratar de convencer a la política de que estos no son los caminos adecuados. Por eso no quiero enfocarme en la persona sino en el modelo político.

Domínguez dijo que la dirigencia política no entiende al campo…

Hay que trabajar en una alianza fuerte desde el proveedor de insumos, el productor, el transformador, el exportador, para que la política entienda lo que implica el sector.

Otro actor clave será el canciller, ¿que expectativa le genera Santiago Cafiero ahí?

Con Solá habíamos trabajado y logrado algunos avances, pero insisto en que más importantes que las personas son las políticas.

¿Qué otros temas hay en agenda además de la carne?

Son muchos. Por ejemplo el proyecto de incentivar la inversión en la cadena productiva, bajar la carga tributaria y medioambiente.

Chemes, presidente de CRA: “Las protestas dependerán de las respuestas que tengamos”

El presidente de CRA, Jorge Chemes, destacó ayer que esperan una convocatoria urgente del flamante ministro Julián Domínguez para comenzar a debatir los temas pendientes de la agenda sectorial, con prioridad en el tema de las exportaciones de carne vacuna.

“Ojalá cambie el poder de decisión en el Ministerio de Agricultura con la llegada de Julián Domínguez. Cuando hay renovación de autoridades y ministros uno siempre alimenta esperanzas de que algo pueda cambiar. Sí creemos y estamos convencidos de que el cambio de funcionarios no asegura esto. Creemos que eso debe venir con un cambio de visión desde el Gobierno hacia el sector agropecuario porque la persona puede pensar diferente, puede tener diálogo y otras virtudes, pero si la decisión política desde arriba del Gobierno no se presenta de otra forma, nada será muy diferente. Por eso somos cautos”, dijo el dirigente a este diario.

El hecho de que Coninagro asistiera a la asunción, ¿marca una diferencia interna?

Hay alguna diferencia de visión seguramente. No hay dudas de que la presencia muestra un apoyo hacia el ministro, que no es que no lo tengamos, pero necesitamos hechos primero antes que mostrar que estamos de acuerdo con tal o cual cambio.

¿Qué prioridades de agenda tiene el campo?

Fundamentalmente el tema carne. Hablamos el domingo a la noche con el ministro y le dijimos muy claro que la urgencia hoy pasa por restablecer las exportaciones de carne. Inmediatamente solucionado este tema hay una lista larga de temas a discutir. Necesitamos señales claras hacia el sector que generen confianza e inversión para el desarrollo que necesitamos porque de esta manera el campo va para atrás y el país también.

¿Cuáles son esos otros temas?

Economías regionales, ley de semillas, temas medioambientales, carga impositiva, que es insostenible e imposible de llevar adelante, y por supuesto el rol que vamos a cumplir en el contexto nacional. Qué lugar va a ocupar el campo en el devenir del país; si se le va a dar la importancia de acuerdo a la relevancia que tiene en la generación de divisas, por ejemplo, o no.

Domínguez dijo hace un mes que la dirigencia política no entiende al campo, ¿ese es un punto de coincidencia?

Creo que hay muchas cuestiones del campo que la dirigencia política no entiende, que muchos sectores tampoco e inclusive el Gobierno. Hay muchas cuestiones ideológicas y preconceptos en el Gobierno. La verdad es que nadie tiene plena conciencia de los problemas estructurales que tiene el campo para poder producir y seguir adelante y eso es fundamental. Y ahí debemos incluir infraestructura, inversión, atención financiera y tributos.

¿Qué pasó con las protestas, siguen vigentes?

Seguimos teniendo vigente el plan de medidas que vamos a llevar adelante, como la idea de concientización a la sociedad para que se sepa qué es lo que pasa con el campo y no el relato del Gobierno, que es totalmente equivocado. A partir de ahí seguiremos con las negociaciones con los gobernadores y de hecho este miércoles nos reuniremos con Juan Schiaretti y vamos a sumar asambleas de productores, además de otras medidas adicionales. Todo esto irá dependiendo de las respuestas que tengamos del nuevo ministro.