El objetivo del próximo gobierno es enviar la iniciativa al Congreso en marzo. El Episcopado ayer cuestionó la idea con dureza.

  Un nuevo, aunque predecible, frente de tensión y conflicto se le abrió al nuevo gobierno de Alberto Fernández para 2020: la Iglesia Católica ratificó su oposición al aborto, se respaldó en el Papa Francisco y dejó en claro que dará pelea contra el proyecto de ley para la legalización.

El roce político se desató después de que el ex embajador en el Vaticano 2014-2015, Eduardo Valdés, vaticinó que el aborto será legal en Argentina y que el Papa Francisco lo va a “entender”.

“En Italia, en la ciudad santa, Roma, está legalizado el aborto y no excomulgaron a nadie. ¿Y sabés cuándo se legalizó? Con el Papa Juan Pablo II al frente del pontificado y Ratzinger como el gran censor. Las cosas pasan, yo le bajo dramatismo. Son discusiones que me parecen arcaicas ya”, dijo el diputado nacional electo.

Los dichos de Valdés fueron una respuesta al ex arzobispo de La Plata, Héctor Aguer. El religioso había afirmado que Fernández debería ser “excomulgado” de la Iglesia Católica en caso de que en su gobierno se aprobara la legalización del aborto y hasta dudó de su fe: “Le importa un rábano la religión”.

Días antes, Fernández había confirmado que impulsará un proyecto de legalización del aborto, con la intención de que se apruebe “cuanto antes”. “Quisiera que el debate no sea una disputa entre progresistas y conservadores, entre revolucionarios y retrógrados, es un problema de salud pública que debemos resolver y hay que asumirlo así”, sentenció.

Según manifestaron desde el Frente de Todos, el gobierno electo ya está trabajando en un proyecto de ley para enviarlo al Congreso en marzo. Fernández le dio la responsabilidad de elaborarlo al exministro de Salud de Néstor Kirchner, Ginés González García, quien podría ser nombrado nuevamente en el cargo.

Pero ayer la Conferencia Episcopal Argentina mostró, una vez más, su oposición y se respaldó en la postura del Papa Francisco sobre el tema. “Los obispos argentinos expresamos el compromiso irrevocable del Santo Padre para con la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural”, dijo el episcopado al cruzar a Valdés.

“El Papa Francisco se expresa en sus gestos y palabras de padre y pastor, y a través de los voceros formalmente designados por él. Nadie ha hablado ni puede hablar en nombre del Papa”, se quejó la Iglesia Católica argentina.

Por el cruce, salió a calmar las aguas el diputado Felipe Solá, quien será canciller en la gestión Fernández. “La relación nuestra con el papa Francisco es muy profunda, esto quiere decir que lo tenemos a él como guía en muchísimas cuestiones de la vida cotidiana de la Argentina y del futuro. Tenemos no solo un papa argentino, sino un papa excepcional y de esa admiración no puede salir una mala relación”, dijo Solá.